Raquel, la cajera asesinada por su marido maltratador delante de sus dos hijos en Palencia

Raquel Carrión, una joven de 32 años que trabajaba como cajera en un supermercado de la cadena Lupa en Palencia y era madre de una niña de 7 años y un niño 2, ha sido asesinada por su marido, Boris Pascual de 36 años, en el domicilio donde ambos convivían junto a su hijo en común y la niña, fruto de una relación anterior de ella.

El pasado lunes, a primera hora de la mañana, se dio un aviso a la policía de que había sido hallado el cadáver de un hombre, tras ser arrollado por un tren, en las vías próximas al hospital San Telmo de Palencia. Todo apuntaba a un suicidio, y los agentes, mediante su DNI, confirmaron que se trataba de Boris Pascual Martínez.

Cuando se dirigieron a su domicilio para comunicar el fallecimiento a los familiares, los policías se encontraron con los dos niños menores solos en la casa, y una escena terrible escena en el interior. Los niños condujeron a los agentes hasta la cama del dormitorio, donde yacía el cuerpo sin vida su madre, con signos evidentes de haber sido estrangulada.

Según la investigación policial, esa mañana Raquel y Boris discutieron acaloradamente y forcejearon. Él presentaba una mordedura en una de las manos, mientras que ella fue estrangulada por detrás, probablemente una cuerda o una correa, según el informe de la autopsia. Cuando fue descubierto el cadáver de la mujer llevaba poco tiempo muerta, apenas unas horas.

La principal hipótesis de los hechos es que Boris mató a su esposa, con sus hijos presentes en la vivienda, y luego se suicidó tirándose a las vías del tren. Descartan que tanto la víctima como el agresor tomaran sustancias estupefacientes antes de los hechos. “Afortunadamente no se le ocurrió hacer daño a los niños”, han declarado las autoridades tras ser encontrados en perfecto estado.

En un principio, Servicios Sociales se hizo cargo de los dos menores aunque, una vez localizada, se determinó que, de manera provisional, se hiciese cargo de ambos la abuela materna.

Según la Delegación del Gobierno de Palencia, constaban antecedentes de violencia de género en la pareja. Ella denunció una agresión por parte de su pareja a la Policía Nacional en el año 2019. “Aunque la mujer presentaba moratones en su cuerpo, finalmente no presentó una denuncia y el juzgado archivó el caso”, han confirmado fuentes policiales.