Alba, la chica de 22 años que indujo a un joven enfermo mental a matar a su padre en Vilanova

Alba Andreu, una joven de 22 años, manipuló y engañó a un joven de 24 años con una enfermedad mental grave, Ismael Molina, para que asesinara a su padre. El chico sufre esquizofrenia paranoide y, según la investigación policial, aprovechándose de dicho trastorno, le convenció para matar a su propio padre en Vilanova i la Geltrú (Barcelona).

Alba conoció a Ismael porque salía con un amigo suyo. Trabajaba como cajera en un supermercado pero a él le dijo que era miembro de un grupo secreto de los Mossos d’Esquadra en lucha contra las organizaciones criminales.

Le mintió diciéndole que le invitaba a unirse y, mediante más mentiras, consiguió que le acabara transfiriendo 7.000 euros. A su padre, le dijo que eran para sus estudios de Informática, él creía que formaba parte de un cuerpo policial y, mientras, la joven se pagaba fiestas y hoteles en Sitges.

Mientras esto ocurría en la realidad, Alba creó un personaje ficticio en internet, Julia, y se hizo allí ‘novia virtual’ de Ismael. Él se aisló del mundo, bloqueó a todos sus amigos en redes sociales. Y llegó a creerse, incluso, que habían sido padres por inseminación artificial de dos gemelos.

Uno de los dibujos con los que Alba manipuló a Ismael

También se creyó otra falsedad de la joven, que le contó que su propio padre pertenecía a la mafia y que había robado una importante suma de dinero. Motivo por el que era necesario que acabara con él para que quienes le perseguían no mataran también al joven por convivir con él.

Según la investigación de los Mossos, Alba (Julia) marcó al joven todos los pasos para el asesinato. Debía de conseguir las claves bancarias de su progenitor y transferir a su cuenta 20.000 euros, luego apuñalarle por la espalda y, posteriormente, prender fuego al piso para borrar huellas. Por último, debía resetear el móvil y lanzarlo al mar.

Así pues, en el verano del año 2019, Ismael, siguiendo las instrucciones de la joven, asesinó a puñaladas a su padre mientras dormía y prendió fuego a la cama en su domicilio de Vilanova i la Geltrú. Aunque no le hizo la transferencia, ya que no consiguió la contraseña de acceder a la cuenta. Los Mossos descubrieron que, aunque Ismael era el autor material del crimen, quien estaba detrás de todo era Alba.

Cuando los bomberos hallaron el cuerpo carbonizado de su padre, notaron en Ismael una actitud muy extraña e intranquila, y un sospechoso corte en la mano. Tras intervenir los Mossos y realizarle preguntas sobre ello, el hijo del fallecido admitió su crimen: «No he visto otra solución. He cogido un cuchillo y se lo he clavado a mi padre por la espalda».

Aunque en un principio, se pensó que había actuado solo, su extraña actitud durante los últimos meses llevó los investigadores llevó a tirar del hilo y descubrir a ‘Julia’, Alba en la realidad. Las transferencias bancarias fueron la clave hasta llegar a su verdadera identidad.

La Fiscalía pide para ella una pena de 34 años de prisión como autora intelectual del crimen y, para él, la absolución del mismo, ya que considera que, aunque fue el autor material, no era consciente de la gravedad de los hechos al estar sufriendo una crisis de esquizofrénica, solicitando, eso sí, su internamiento en un centro de salud mental.

Hoy comienza el juicio, por lo que habrá que esperar a la sentencia final para saber si, finalmente, Alba acaba siendo la primera condenada en España por un asesinato por inducción.