Una joven muere de 20 puñaladas y con un cuchillo en el corazón, y se considera ‘suicidio’

La joven de 27 años, Ellen Greenberg, acababa de llegar a su casa después dar clases en el colegio donde trabajaba cuando se encontró con su pareja y futuro marido, Samuel Goldberg de 28 años, productor de televisión, el cual, tras saludarla, se fue a entrenar al gimnasio de su urbanización. Nadie imaginó lo que sucedería al poco rato: Un baño de sangre, 20 puñaladas y un cuchillo clavado en el corazón de la joven. ¿Crimen? El aterrador caso fue resuelto como suicidio, hasta hoy.

Los padres de la joven profesora encontrada muerta a principios del año 2011 en la ciudad de Filadelfia (EEUU) en su domicilio han logrado, más de una década desùés del suceso, que el fiscal del distrito reabra la investigación para cambiar el motivo de la muerte.

La Oficina del Fiscal de Distrito del condado de Chester anunció que revisará el caso después de que la Oficina del Fiscal General de Pensilvania le remitiera nuevamente el caso, según informa el medio People.

Los hechos ocurrieron cuando Samuel volvió desde el gimnasio a la casa que compartían, pero no pudo entrar porque la puerta estaba cerrada con seguro desde dentro. Al no comprender el motivo, comenzó a llamar y enviar mensajes a su prometida, pero ésta no contestaba. El teléfono sonaba, pero nadie respondía.

Finalmente, preocupado y harto de la espera, el hombre decide forzar la puerta para entrar al domicilio. En ese momento, ya en el interior, descubre la aterradora escena de ver a Ellen en el suelo de la cocina de la casa en un charco de sangre alrededor, con multitud de heridas en el cuerpo provocadas con un arma blanca y con un cuchillo clavado en su pecho.

Su muerte inicialmente fue considerada como ‘homicidio’, aunque luego fue modificada a ‘suicidio’. Algo que su familia no podía creer, ¿cómo alguien podría haberse «suicidado» dándose tantas cuchilladas, algunas de ellas incluso detrás de la cabeza?

La Policía explicó que los investigadores tan solo encontraron el ADN de la propia joven en el cuchillo y en su ropa, y que no había señales de violencia. El caso acabó cerrándose con la versión de que Ellen se autoprovocó su propia muerte a cuchilladas debido a una probable crisis mental.

Durante más de una década, la familia de la víctima luchó contra toda la burocracia legal para que su muerte se vuelva a investigar y que se demuestre que en realidad fue un homicidio, dado que alegan que existen demasiadas inconsistencias en los hechos que ocurrieron.

El abogado Joseph Podraza, representante de la familia de la joven profesora, confesó recientemente a la revista People que los Greenberg siempre quedaron insatisfechos con la forma en que fue llevado el caso de su hija por parte de la Oficina del Fiscal General de Pensilvania y que por eso, desde hace años siguen luchando sin descanso para que la verdad sobre su hija salga a la luz.

Este pasado mes de Agosto, Podraza ha explicado al medio Fox News que la evidencia muestra que al menos dos de las 20 puñaladas fueron infligidas después de que el corazón de la mujer dejara de latir. Un dato clave que puede cambiar completamente las conclusiones de la primera investigación que fue llevada a cabo.

También señaló que estaba cubierta de moratones, y que los patólogos observaron que mostraban etapas de curación muy variadas. El letrado ha acabado afirmando que los padres de Ellen tiene ahora la esperanza de que esta nueva investigación por parte del fiscal del condado de Chester sí sea realmente exhaustiva y objetiva.

En ese sentido, plantea que todos ellos cooperarán y brindarán cualquier garantía posible al fiscal si se solicita y cuando lo soliciten: «Los padres tienen la esperanza de que se haga justicia, por fin, para Ellen», acabó diciendo.