Kike, el hijo con problemas de salud de Bertín Osborne y Fabiola, ha vuelto a unir a sus padres

Los meses más duros para Bertín Osborne.

Bertín Osborne está atravesando uno de los peores momentos de su vida, tras su separación de Fabiola después de 14 años de matrimonio. Además, su nueva vida en el campo en Sevilla le distancia mucho de sus hijos pequeños, que viven con su madre en Madrid.

A sus 66 años y en plena madurez, Bertín ha tenido oportunidad de recapitular lo que ha sido su vida, que ha estado marcada por varias tragedias familiares. El cantante asistió recientemente a la boda de su hija Claudia, fruto de su matrimonio con la difunta Sandra Domecq, y se reencontró con su pasado, reviviendo tanto el fallecimiento de su primera mujer como la muerte de su primogénito, Cristian.

Además, hace unos pocos meses falleció una amiga íntima del jerezano, Mercedes Domecq Ybarra, que además era prima de la primera esposa de Bertín. Para colmo, Bertín Osborne tuvo que empezar el año pasando las Navidades aislado porque se contagió de coronavirus.

Él propio cantante explicó la noticia, contando que lo había pasado sin apenas síntomas, tan solo con algo de tos: «Me ponían la comida en la cocina y se iban», dijo, relatando que pasó aislado los días más especiales de estas fechas, el 24 y el 25 de diciembre.

Unidos de nuevo.

Es evidente que para Bertín Osborne no hay nada más importante que el bienestar de sus hijos. A sabiendas de que Kike es el que más apoyo y atención necesita, siempre ha estado muy cerca de Fabiola Martínez para ayudarle en todo lo necesario.

A pesar de que llevaban más de un año separados, habían tenido una buena relación por el bien de su hijo. Ahora, se ha sabido que el presentador de televisión y la modelo han vuelto a reunirse por una buena causa.

A día de hoy, hay otro tema que les mantiene unidos: La Fundación Bertín Osborne. La pareja creó esta institución para apoyar y proporcionar a las familias con niños con discapacidad todos los recursos necesarios para sus cuidados.

Ha sido este proyecto el que ha unido públicamente a estas dos personalidades de la prensa del corazón de nuestro país. Ambos decidieron que lo mejor para todos era seguir siendo un equipo, tanto dentro como fuera del núcleo familiar, especialmente por cuestiones como la Fundación Bertín Osborne.

El proyecto sigue más vivo que nunca, y ambos están muy implicados en sus funciones de presidenta y vicepresidente. Además, el próximo jueves el exmatrimonio presentará oficialmente +Family, una aplicación para dispositivos móviles que ofrecerá un servicio integral y gratuito de asistencia a las familias que tengan a su cargo a personas con discapacidad.

Bertín Osborne, roto al escuchar a su exmujer hablar sobre su hijo enfermo.

Esta semana, la exmujer de Bertín Osborne fue protagonista es uno de los estrenos más esperados de la temporada televisiva. El lunes llegó a la parrilla de Cuatro el programa Los miedos de, un espacio en el que un grupo de famosos se enfrentarán a sus mayores miedos para intentar vencerlos.

Fabiola Martínez fue la primera participante del programa. En su caso, quería superar el miedo al agua. La exmujer de Bertín Osborne se enfrentó a situaciones súper difíciles para ella para ver si era capaz de superar esta cuestión que tanto pánico le produce.

Fabiola Martínez se metió en el agua para nadar con animales marinos y no pudo evitar romper a llorar de la angustia que sintió al hacer frente a este problema. Afloró una historia muy personal, ya que contó cómo la fobia afectó a su faceta como madre, y concretamente a la recuperación de su hijo Kike.

La empresaria contó que con este pánico “he dejado de hacer muchísimas cosas. Desde disfrutar del mar con mis hijos o, lo que más me ha machacado, el no poder hacer con mi hijo Kike una terapia que nos habían ofrecido cuando él era pequeño”. La exmujer de Bertín Osborne contó que “nos ofrecieron hacer terapia en el agua para que nadara con delfines. El no poder hacerla para mí fue muy frustrante”.

Fabiola Martínez continuó con uno de sus testimonios más duros, comentando que “por mi hijo haría lo que fuese, y vi que lo que fuese tenía un límite que era el agua. Y me da mucha rabia no poder darle eso por mis miedos. Es muy frustrante”. Cuando le propusieron vivir esta experiencia, pese a su gran miedo ha comentado que “una de las motivaciones es poder vivir esa experiencia con Kike Y ver hasta qué punto puede ser beneficioso para él y no pasarlo yo mal. Solo imaginarme su cara de alegría, de felicidad, de vivir esa experiencia… Es lo que hace que esté aquí”.

Tras la experiencia, queda por saber si Fabiola Martínez tendrá ánimo de acompañar a su hijo Kike a esa terapia con delfines. Una terapia que, según los médicos, le hará muy bien en su enfermedad.