Indignación con una familia por hacer correr maratón a un niño de 6 años. Podrían perder la custodia

Los aficionados a correr maratones son adultos que dedican muchas horas a entrenar por decisión propia, incluyendo seguir una alimentación estricta, cuidar su hidratación y sus horas de descanso para cuidar su salud. Algo que en niños, además de peligroso, crea una seria duda cuando se piensa en si es algo elegido libremente por él, asumiendo los riesgos, o impuesto e influenciado por sus padres.

Una familia ha recibido un aluvión de críticas después de que su hijo, de tan solo 6 años, participara en el popular ‘Flying Pig Marathon‘ (el maratón del cerdo volador) de Cincinatti (Estados Unidos). Donde sus padres, los runners Kami y Ben Crawford, conocidos en redes sociales, corrieron durante 8 horas y 35 minutos la distancia de 42,195 kilómetros en compañía del menor.

En su canal familiar de youtube (‘Fight for Together’), han publicado los entrenamientos del niño, donde se lo toma como un juego. No obstante, multitud de internautas han criticado esta actitud de los progenitores quejándose de una profunda irresponsabilidad, rozando la tortura infantil.

También han sido muy criticados los organizadores del maratón por permitir que un menor de edad lo corriera, quienes tras la polémica creada admiten ahora que desconocían que el niño hubiera participado, aunque se han excusado comentando que la mayor responsabilidad de lo ocurrido la tienen sus padres.

Los padres se han defendido desde sus redes sociales alegando que Rainier les suplicaba correr: «Le preguntamos muchas veces si quería parar y él era muy claro en que prefería correr. No vimos ninguna señal de que estuviera sufriendo un golpe de calor o deshidratación, así que decidimos aceptar su petición».

Entre los comentarios, aparecen algunos supuestos participantes de la misma prueba quienes afirman que «el niño estaba sufriendo físicamente y quería parar a descansar y sentarse cada tres minutos». Para convencerle para seguir, los progenitores le prometieron una bolsa de patatas fritas.

Varios deportistas profesionales han acusado a los padres de maltrato. Lee Troop, atleta australiano que participó en los Juegos de Sydney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008, ha denunciado indignado: «Los organizadores de la carrera permiten que un niño de 6 años corra una maratón. Un niño que se detiene cada 3 minutos después de 20 millas, llorando y angustiado emocionalmente. Los padres lo sobornan para que termine y obtendrá Pringles. Los padres no ven ningún problema en permitir que esto suceda. ¡Todo sobre esto está mal!»

La corredora norteamericana Kara Goucher, especialista en 10.000 metros, maratoniana y también olímpica en 2008 y 2012, también ha querido criticar duramente el caso: «Un niño de seis años no puede imaginar lo que un maratón les hará físicamente y no se da cuenta de que tiene derecho a parar y debería hacerlo. Como atleta olímpica, os prometo que esto no es bueno para el niño. Los niños son niños. Déjalos correr, pero como padre, debes proteger sus cuerpos en crecimiento y sus mentes jóvenes».

Tras viralizarse lo ocurrido, y saliera en los medios de comunicación, los servicios sociales hicieron una visita al domicilio familiar para comprobar las serias acusaciones. De momento, tanto Rainier como sus hermanos siguen bajo la tutela de sus padres.

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