La viuda del hombre apalizado en Málaga: «A mi hijo le dicen en el colegio: ‘Bien muerto está tu padre’»

Este pasado lunes, Ana María de 51 años, la viuda del supuesto acosador de una chica en Estepona (Málaga) que murió tras recibir una paliza del padre de la joven, explicó ante el juez que investiga los hechos el calvario que está viviendo su familia desde que falleció su marido: «A mi hijo le dicen en el colegio: ‘Bien muerto está su padre’».

Ana, que llevaba 36 años casada con Paco, relató que cuando en 2017, se conoció el intercambio de mensajes de WhatsApp donde su marido se declaró a la hija de Miguel, que por entonces tenía 15 años, hubo un altercado con Miguel, quien le esperó en la puerta de un bar, lo zarandeó y lo insultó, avisándole que no se acercara más a su hija. A partir de ese momento, dejaron de ser amigos y de tratarse más.

La viuda añadió también a su declaración que el 24 de noviembre de 2021, la esposa de Miguel coincidió con Paco en un bar y le amenazó: «Si te cojo, te rompo la cabeza». Desconociendo Ana, lo que había ocurrido cuatro años después del primer desagradable incidente.

Y lo que había sucedido es que el día anterior, el 23 de noviembre, la hija de Miguel, quien ya es mayor de edad en la actualidad, fue abordada por Paco por la espalda, al salir de su trabajo, que la rodeó con el brazo y pegó su cuerpo al suyo. Cuando le reconoció, la joven se asustó y corrió atemorizada al coche de su novio, que la estaba esperando dentro, sufriendo en ese momento una crisis de ansiedad. Tras lo ocurrido le contó a su madre lo sucedido.

Ana quiso recalcar que la denuncia presentada en 2017 por supuesto acoso sexual de su marido hacia la menor fue archivada por un juez al no apreciar indicios de delito, pero que pese a ello, se ha «criminalizado» públicamente a toda su familia, como si fueran cómplices de lo que sucedió, llegando a escuchar comentarios de que Paco había abusado de la hija de Miguel, algo que nunca ocurrió.

«Mis hijos están mal. Mi hijo no duerme bien y la actitud de mi hija es extraña. En el colegio de mi hijo le dicen: ‘Bien muerto está tu padre’», contó desconsolada al juez que lleva el caso.

Paco falleció en el hospital el pasado 6 de diciembre, el mismo lugar que le había enviado a su casa con el bazo y una costilla rotos, entre otras lesiones, dos días antes cuando recibió la mortal paliza que le propinó Miguel. El agresor fue detenido y entregó unas botas con punta reforzada de trabajo que llevaba puestas en el momento de la agresión. Ahora se encuentra en libertad provisional, investigado por un posible delito de homicidio imprudente.