Web
Analytics

Estupefacción por el bar vasco que cobró 10 euros a un cliente “por tocar los cojones”

Los estereotipos pueden resultar la mar de graciosos y de eso en España vamos bien servidos. Todos hemos “sufrido” alguna vez que nos cuelguen algún sanbenito, solo por haber nacido o vivido en un sitio determinado de nuestra geografía.

QUe se lo pregunten a Emilio Martínez-Lázaro, que ha explorado muchos de esos tópicos en sus películas. Y no una, sino dos veces, en Ocho apellidos vascos primero y Ocho apellidos catalanes después. Y precisamente el País Vasco es una de las regiones sobre la que más clichés tenemos.

Todos sabemos cómo se las gasta un vasco, supuestamente. Por supuesto, tienen una estética muy característica —sí, ese flequillo arreglado a hachazos—, y además tienen fama de comer bien y de ser bastante brutos.

Sabiendo eso, mucho cuidado con “tocarle los cojones a un vasco”, porque te puede salir muy caro. De acuerdo con la noticia de hoy, lo de “caro” es literal.

Patrocinados:

Ha ocurrido en Bermeo, municipio vizcaíno de la comarca de Busterialdea, donde un cliente del Bar Eguzki vio engrosada su cuenta por un concepto de lo más particular. La ronda de vinos se le subió de 11 a 22,50 euros… por culpa de un suplemento de 10 euros “por tocar los cojones”.

Cosas de cuadrilla.

Pero en realidad todo se trató de una broma, ya que la víctima era cliente habitual del bar. “Es uno de la cuadrilla, que le gusta mucho hacer chistes”, contó Anka, la camarera que urdió la broma.

La cuadrilla era la del jefe, que demostró tener buen sentido del humor. ¡Para que luego digan de los vascos! Por supuesto, el hombre pagó la “multa”… “Es el dinero mejor pagado de su vida”, sentenció Anka.

¿Qué os parece a vosotros?

Deja un comentario